🗓️⚡🌎
19 de Abril de 1810: Venezuela celebra 216 años de la Revolución de Caracas — no confundir con el Grito del 20 de Julio colombiano
Un Jueves Santo en Caracas, el Cabildo destituyó al Capitán General Emparan, instalando la primera junta de gobierno autónomo en América del Sur. Bolívar, Miranda y Bello comenzaron a tejer el sueño de la Gran Colombia.
NOTA EDITORIAL: El "Grito de Independencia" colombiano es el 20 de julio de 1810 (el incidente del florero de Llorente en Bogotá). El 19 de abril de 1810 es la Revolución venezolana de Caracas. Son dos fechas distintas de dos países distintos.
El 19 de abril de 1810, Jueves Santo, mientras Vicente Emparan —Capitán General de Venezuela designado por España— se dirigía a misa, miembros del Cabildo de Caracas lo interceptaron y le exigieron presidir una reunión extraordinaria. Emparan accedió, pero rápidamente comprendió que la ciudad había cambiado. Desde el balcón del ayuntamiento, preguntó al pueblo si deseaba que él continuara gobernando. Un sacerdote del Cabildo negó con la cabeza desde detrás. El pueblo gritó "¡No!". Emparan renunció.
Ese día se firmó el Acta del 19 de Abril de 1810, estableciendo la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII —primer gobierno autónomo venezolano. Simón Bolívar, Francisco de Miranda y Andrés Bello fueron protagonistas de ese proceso que culminaría el 5 de julio de 1811 con la Declaración formal de Independencia.
Hoy, 216 años después, el presidente colombiano Gustavo Petro regresa de Barcelona —donde habló de democracia y soberanía— en el mismo día histórico en que el proyecto bolivariano comenzó. La ironía es que Bolívar soñó con una Gran Colombia unida; Petro y Noboa se pelean por los aranceles.
✒ Análisis Editorial · NewsYork
El 19 de abril de 1810 fue, antes que nada, un acto de soberanía comunicativa: el pueblo dijo No desde una plaza pública ante el poder imperial. 216 años después, en el mismo continente, la comunicación directa con el pueblo —las alocuciones presidenciales de Petro— es lo que los tribunales colombianos limitan. La historia tiene humor negro. Lo que sí permanece es la pregunta fundacional de 1810: ¿quién tiene derecho a hablar en nombre del pueblo?